¡Hola a todos y todas!
Tal vez no sepáis quiénes somos, ni lo que pretendemos con este blog; pero queremos que con nuestras pequeñas aportaciones, recibáis información sobre la violencia machista en adolescentes.
En las siguientes reflexiones explicaremos por qué le denominamos de esta manera. Y, ¿por qué también violencia invisible? La sociedad actual no es consciente de lo que ocurre en parejas adolescentes, y desde aquí, como un grupo de futuras educadores sociales, intentaremos informar y ayudar todo lo que podamos a las personas que la sufren y también las que no la sufren.
¿Sabemos qué es el amor?
Para comenzar a reflexionar sobre esta pregunta debemos pensar en uno mismo. Saber si alguna vez hemos conocido el amor, si no lo hemos conocido, si no queremos conocerlo, si queremos hacerlo, o tal vez pensar si realmente sabemos responder a la pregunta, que no es nada fácil.
Desde que somos pequeños y pequeñas, las niñas soñamos con nuestro príncipe azul, que nos tratará como verdaderas princesas, y nos enseñará lo que es el amor verdadero. Así todo suena muy bonito, pero… ¿por qué nosotras tenemos que esperar a que venga un príncipe?,¿por qué tenemos que sentir desde pequeñas que en un futuro le perteneceremos a alguien?
Nos hacen creer en mitos de un amor romántico que quizás no exista. Pensamos en un amor tan abstracto, que como niñas ingenuas nos creemos.
Pasa el tiempo, y nos hacemos mayores, somos adolescentes, y esperamos la llegada de ese amor. Nuestra media naranja… es como si siempre tuviéramos que depender de una persona para poder ser felices, es como que sin esa media naranja, no fuéramos a encontrar el amor.
Y después de esto, tenemos que parar a pensarnos si el amor del que hablaba al principio en la pregunta es el que nosotros pensamos. Cada persona tendrá su punto de vista según las situaciones vividas, pero creemos que el amor no es pertenencia, el amor no es ponerse guapa obligatoriamente para gustarle a alguien, el amor no es prohibición, el amor no es celos, el amor no es control, el amor no es desconfianza…. Muchas de las adolescentes de la actual sociedad en la que vivimos, confunde con todos estos términos nombrados anteriormente con la definición de amor.
El amor debe ser respeto, confianza y complemento entre iguales, sin diferenciarnos los unos de los otros.
Decidir por nosotras mismas…
Cada día usamos nuestros móviles y redes sociales con frecuencia, ahí podemos ver noticias, canciones, películas, donde nos muestran el ideal de que "por amor hay que darlo todo." Estos mitos del amor romántico, hacen que las chicas víctimas de violencia se hagan cada vez más vulnerables sin ni siquiera darse cuenta.
Las nuevas tecnologías, hacen que estemos conectados constantemente unos con otros, sin darnos cuenta, cualquier persona que pertenezca a nuestro grupo social, y en ocasiones hasta sin pertenecerlo, puedan saber lo que hacemos o lo que pensamos en cualquier momento.
A partir de aquí, creemos que si nuestra pareja se interesa demasiado por lo que hacemos, lo hace porque tenemos muy interiorizado que "los celos son una expresión de amor". Creemos que cuando nos controlan, o nos dicen con quién podemos hablar o no, es algo natural en una pareja, ya que pensamos que los celos es algo que tiene que estar si hay interés por ambas partes de una relación.
Nosotras pensamos que el amor no es “mirar la última conexión de whatsapp” y por supuesto no es justificable con los celos de los que hablábamos antes.
Varios expertos coinciden con que "las nuevas tecnologías son una gran herramienta para el acoso. Además se añade el problema de que ellas no son conscientes de que hay cosas que son graves, como facilitar sus claves de acceso".
Como hemos dicho antes, creemos que algo tan simple como dar la clave de cualquier red social a nuestra pareja ya es un error, sin darnos cuenta, estamos fomentando el acoso, ya que a partir de los teléfonos móviles se comienza a ejercer el ciberacoso y la violencia machista de chicos a chicas.
NO, con mayúsculas y acento. No dejéis que nadie invada vuestra intimidad, que vuestra pareja sepa todo lo que hagáis, y además lo controle; no son celos que forman parte del amor entre dos personas que “se quieren”, están quitándonos nuestra libertad, controlando nuestra vida, y haciendo que no tengamos voluntad sobre nosotras mismas. No dejemos que nos chantajeen diciendo que si no hacemos algo, es porque no amamos de verdad, vamos a abrir los ojos y pensar que nadie puede decidir sobre nosotras.
Quizás estemos perdidas, tampoco tenemos por qué estar encontradas, el amor es algo muy complejo, y en los jóvenes creemos que aún más. Estamos experimentando cosas nuevas e idealizamos demasiado el significado de este concepto. Como estamos experimentando sensaciones nuevas, puede que en algunas ocasiones confundamos el enamoramiento con la dominación, y cedamos a cosas que no queremos porque sentimos que le pertenecemos a alguien. Que nos controlen, no quiere decir que nos amen de la manera más sana que se puede amar. Tenemos que aprender lo que es el amor, y sobre todo aprender a reconocerlo.
El amor llegará, sin buscarlo. Existen personas que saben lo que es el significado de éste, afortunadamente. No tiene que ser amor en pareja tampoco, el amor podemos encontrarlo de otras muchas maneras.
Educar desde el respeto entre iguales
Como blog de futuras educadoras sociales, no puede faltar una reflexión sobre la educación para la violencia machista.
Pensamos que la educación puede cambiar todo, y que desde ésta se debe educar en el respeto y sobre todo se debe educar sin diferencias entre niños y niñas, chicos y chicas, hombres y mujeres…
Desgraciadamente, la sociedad actual sigue siendo muy machista, ¡para qué engañarnos! Desde pequeños y pequeñas nos catalogan y nos etiquetan; y bajo estas diferencias, se forman a personas que creen que las mujeres somos seres inferiores, que debemos estar a disposición de cualquier hombre, y obedecer sin tener voz, aun teniéndola como personas que somos.
Si no educamos sin diferencias y desde el respeto, seguirá existiendo esta violencia machista que estamos sufriendo actualmente. Estas pinceladas de acoso de las que hemos hablado en las reflexiones anteriores; de control, de celos, de posesión, hacen que un futuro el acosador llegue a una violencia más dura y por supuesto, más difícil de controlar y cambiar.
La violencia machista en adolescentes se basa en mecanismos psicológicos de control y abuso. Y además, esta violencia psicológica suele aparecer al poco tiempo de iniciar la relación. Suele ser una violencia muy sutil. Pero aunque duela decirlo, se puede convertir en una violencia mucho más peligrosa y dañina.
Vamos a luchar contra el respeto de las mujeres, vamos a luchar para que dejen de haber personas maltratadas a causa del machismo, vamos a concienciar de lo que es este fenómeno que tanto nos afecta a todos, y por supuesto, de las consecuencias que tiene.
Chicas, amaros como nadie os ame, quereros vosotras mismas, no esperéis a que nadie os quiera. Y sobre todo defender lo que sois, haced que todos los chicos valoren a una mujer con el valor que se merece, nadie tiene que infravalorar al ser humano, ya sea de sexo masculino o femenino. Todos y todas somos iguales, repito, TODOS Y TODAS SOMOS IGUALES.
No dejemos que siga aumentando este machismo que no llega a ningún fin fructífero y satisfactorio para sociedad, pero sobre todo las mujeres.
Tal vez no sepáis quiénes somos, ni lo que pretendemos con este blog; pero queremos que con nuestras pequeñas aportaciones, recibáis información sobre la violencia machista en adolescentes.
En las siguientes reflexiones explicaremos por qué le denominamos de esta manera. Y, ¿por qué también violencia invisible? La sociedad actual no es consciente de lo que ocurre en parejas adolescentes, y desde aquí, como un grupo de futuras educadores sociales, intentaremos informar y ayudar todo lo que podamos a las personas que la sufren y también las que no la sufren.
¿Sabemos qué es el amor?
Para comenzar a reflexionar sobre esta pregunta debemos pensar en uno mismo. Saber si alguna vez hemos conocido el amor, si no lo hemos conocido, si no queremos conocerlo, si queremos hacerlo, o tal vez pensar si realmente sabemos responder a la pregunta, que no es nada fácil.
Desde que somos pequeños y pequeñas, las niñas soñamos con nuestro príncipe azul, que nos tratará como verdaderas princesas, y nos enseñará lo que es el amor verdadero. Así todo suena muy bonito, pero… ¿por qué nosotras tenemos que esperar a que venga un príncipe?,¿por qué tenemos que sentir desde pequeñas que en un futuro le perteneceremos a alguien?
Nos hacen creer en mitos de un amor romántico que quizás no exista. Pensamos en un amor tan abstracto, que como niñas ingenuas nos creemos.
Pasa el tiempo, y nos hacemos mayores, somos adolescentes, y esperamos la llegada de ese amor. Nuestra media naranja… es como si siempre tuviéramos que depender de una persona para poder ser felices, es como que sin esa media naranja, no fuéramos a encontrar el amor.
Y después de esto, tenemos que parar a pensarnos si el amor del que hablaba al principio en la pregunta es el que nosotros pensamos. Cada persona tendrá su punto de vista según las situaciones vividas, pero creemos que el amor no es pertenencia, el amor no es ponerse guapa obligatoriamente para gustarle a alguien, el amor no es prohibición, el amor no es celos, el amor no es control, el amor no es desconfianza…. Muchas de las adolescentes de la actual sociedad en la que vivimos, confunde con todos estos términos nombrados anteriormente con la definición de amor.
El amor debe ser respeto, confianza y complemento entre iguales, sin diferenciarnos los unos de los otros.
Decidir por nosotras mismas…
Cada día usamos nuestros móviles y redes sociales con frecuencia, ahí podemos ver noticias, canciones, películas, donde nos muestran el ideal de que "por amor hay que darlo todo." Estos mitos del amor romántico, hacen que las chicas víctimas de violencia se hagan cada vez más vulnerables sin ni siquiera darse cuenta.
Las nuevas tecnologías, hacen que estemos conectados constantemente unos con otros, sin darnos cuenta, cualquier persona que pertenezca a nuestro grupo social, y en ocasiones hasta sin pertenecerlo, puedan saber lo que hacemos o lo que pensamos en cualquier momento.
A partir de aquí, creemos que si nuestra pareja se interesa demasiado por lo que hacemos, lo hace porque tenemos muy interiorizado que "los celos son una expresión de amor". Creemos que cuando nos controlan, o nos dicen con quién podemos hablar o no, es algo natural en una pareja, ya que pensamos que los celos es algo que tiene que estar si hay interés por ambas partes de una relación.
Nosotras pensamos que el amor no es “mirar la última conexión de whatsapp” y por supuesto no es justificable con los celos de los que hablábamos antes.
Varios expertos coinciden con que "las nuevas tecnologías son una gran herramienta para el acoso. Además se añade el problema de que ellas no son conscientes de que hay cosas que son graves, como facilitar sus claves de acceso".
Como hemos dicho antes, creemos que algo tan simple como dar la clave de cualquier red social a nuestra pareja ya es un error, sin darnos cuenta, estamos fomentando el acoso, ya que a partir de los teléfonos móviles se comienza a ejercer el ciberacoso y la violencia machista de chicos a chicas.
NO, con mayúsculas y acento. No dejéis que nadie invada vuestra intimidad, que vuestra pareja sepa todo lo que hagáis, y además lo controle; no son celos que forman parte del amor entre dos personas que “se quieren”, están quitándonos nuestra libertad, controlando nuestra vida, y haciendo que no tengamos voluntad sobre nosotras mismas. No dejemos que nos chantajeen diciendo que si no hacemos algo, es porque no amamos de verdad, vamos a abrir los ojos y pensar que nadie puede decidir sobre nosotras.
Quizás estemos perdidas, tampoco tenemos por qué estar encontradas, el amor es algo muy complejo, y en los jóvenes creemos que aún más. Estamos experimentando cosas nuevas e idealizamos demasiado el significado de este concepto. Como estamos experimentando sensaciones nuevas, puede que en algunas ocasiones confundamos el enamoramiento con la dominación, y cedamos a cosas que no queremos porque sentimos que le pertenecemos a alguien. Que nos controlen, no quiere decir que nos amen de la manera más sana que se puede amar. Tenemos que aprender lo que es el amor, y sobre todo aprender a reconocerlo.
El amor llegará, sin buscarlo. Existen personas que saben lo que es el significado de éste, afortunadamente. No tiene que ser amor en pareja tampoco, el amor podemos encontrarlo de otras muchas maneras.
Educar desde el respeto entre iguales
Como blog de futuras educadoras sociales, no puede faltar una reflexión sobre la educación para la violencia machista.
Pensamos que la educación puede cambiar todo, y que desde ésta se debe educar en el respeto y sobre todo se debe educar sin diferencias entre niños y niñas, chicos y chicas, hombres y mujeres…
Desgraciadamente, la sociedad actual sigue siendo muy machista, ¡para qué engañarnos! Desde pequeños y pequeñas nos catalogan y nos etiquetan; y bajo estas diferencias, se forman a personas que creen que las mujeres somos seres inferiores, que debemos estar a disposición de cualquier hombre, y obedecer sin tener voz, aun teniéndola como personas que somos.
Si no educamos sin diferencias y desde el respeto, seguirá existiendo esta violencia machista que estamos sufriendo actualmente. Estas pinceladas de acoso de las que hemos hablado en las reflexiones anteriores; de control, de celos, de posesión, hacen que un futuro el acosador llegue a una violencia más dura y por supuesto, más difícil de controlar y cambiar.
La violencia machista en adolescentes se basa en mecanismos psicológicos de control y abuso. Y además, esta violencia psicológica suele aparecer al poco tiempo de iniciar la relación. Suele ser una violencia muy sutil. Pero aunque duela decirlo, se puede convertir en una violencia mucho más peligrosa y dañina.
Vamos a luchar contra el respeto de las mujeres, vamos a luchar para que dejen de haber personas maltratadas a causa del machismo, vamos a concienciar de lo que es este fenómeno que tanto nos afecta a todos, y por supuesto, de las consecuencias que tiene.
Chicas, amaros como nadie os ame, quereros vosotras mismas, no esperéis a que nadie os quiera. Y sobre todo defender lo que sois, haced que todos los chicos valoren a una mujer con el valor que se merece, nadie tiene que infravalorar al ser humano, ya sea de sexo masculino o femenino. Todos y todas somos iguales, repito, TODOS Y TODAS SOMOS IGUALES.
No dejemos que siga aumentando este machismo que no llega a ningún fin fructífero y satisfactorio para sociedad, pero sobre todo las mujeres.
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